A vuela pluma (Whatcmen)

A vuela pluma

Lecturas de Watchmen

~ El discurso mediato o mediatizado. La ironía.

~ La deconstrucción del género de superhéroes.

~ Sociológica. El papel de la prensa. La violencia urbana. El poder del miedo.

~ Política. El fascismo americano. La carrera armamentística. Nixon. La guerra fría y la guerra de las galaxias. La tercera guerra mundial.

~ Psicológica. La nostalgia. Actitudes y motivaciones de los superhéroes.

~ Filosófica. El determinismo científico. El debate moral: absolutismo, relativismo, nihilismo, pragmatismo, utilitarismo.

~ Ficción científica. El doctor Manhattan puede ver los neutrinos.

~ Policíaca, serie negra. La investigación criminal en ambiente urbano. El subgénero carcelario.

~ Gráfica, estética, formal. La técnica del cut-up (W. Burroughs).

~ Lúdica. El divertimento.

Comics Code Authority

Los recientes sucesos de Aurora (Colorado, EEUU) han vuelto a traer a colación un viejo debate iniciado hace más de medio siglo y que no se limita a la legitimidad de la libertad de comercio de armas en aquel país.

Más específicamente, el debate alude a si los cómics tienen por sí mismos una naturaleza perniciosa para la sociedad y sobre todo en la formación de la infancia.

Fredric Wertham (1895 – 1981), psiquiatra germano-estadounidense, fue protagonista de una cruzada para protestar contra los supuestos efectos nocivos de los medios de comunicación de masas —los cómics, en particular— en el desarrollo de los niños. Su libro más conocido fue La seducción del inocente (1954), que condujo a una comisión de investigación del Congreso de EE. UU. contra la industria de los comics y a la creación del Código del cómic, o Comics Code Authority.

Dice la Wiki:

El »’Comics Code Authority»’ (Autoridad del Código de Cómics, o CCA por sus sigla en inglés) es parte de la Asociación de Revistas de Cómics de los Estados Unidos (en inglés, Comics Magazine Association of America, o CMAA), y fue creado para regular el contenido de cómic books estadounidenses. Las editoriales miembro mandaban sus comics a la CCA, quienes los revisaban para comprobar que se ajustaban al Comics Code y autorizaban el uso de su sello en la portada si lo cumplían. En la cumbre de su influencia constituyó un censor de facto para la industria del cómic estadounidense.

Resumen del Código en 1954

  • Los crímenes nunca serán presentados de modo que creen simpatía por el criminal, promuevan desconfianza de las fuerzas de seguridad o inspiren a desear imitar a los criminales.
  • Si el crimen es representado, lo será como una actividad sórdida y desagradable.
  • Los criminales no serán presentados como glamurosos o que ocupen una posición que cree el deseo de emularlos.
  • En cada momento el bien triunfará sobre el mal y los criminales serán castigados por sus acciones.
  • Las escenas de excesiva violencia serán prohibidas. Las escenas de tortura brutal, el excesivo e innecesario uso de pistolas y cuchillos, la agonía física y los crímenes sangrientos y truculentos serán eliminados.
  • Ninguna revista de cómics usaran la palabra horror o terror en su título.
  • Todas las escenas de horror, demasiado sangrientas o repelentes, la depravación, la lujuria, el sadismo y el masoquismo no seran permitidos.
  • Todas las ilustraciones repelentes y soeces serán eliminadas.
  • La inclusión de historias sobre tratos con el Mal serán usadas o publicadas

solo cuando su intención sea ilustrar moralmente y no en caso que el Mal se presente atractivo ni cuando se dañe la sensibilidad del lector.

  • Las escenas que traten con, o con instrumentos asociados con muertos vivientes, tortura, vampiros y vampirismo, ghouls, canibalismo y licantropismo están prohibidas.
  • La profanación, obscenidad, el lenguaje soez, la vulgaridad o palabras o símbolos que puedan adquirir significados indeseables están prohibidos.
  • La desnudez en cualquier forma está prohibida, así como poses indecentes o inapropiadas.
  • Las ilustraciones sugerentes o libidinosas o en poses sugerentes son inaceptables.
  • Las mujeres serán dibujadas realísticamente sin exageración de ninguna cualidad física.
  • Las relaciones sexuales ilícitas no serán retratadas ni insinuadas. Las escenas de amor violento, así como anormalidades sexuales son inaceptables.
  • La seducción y la violación nunca serán mostrados o sugeridos.
  • La perversión sexual o cualquier inferencia a lo mismo esta estrictamente prohibido.
  • La desnudez con intenciones prostituidoras y posturas salaces no serán permitidas en la publicidad de ningún producto. Las figuras vestidas nunca serán presentadas de modo alguno que sean ofensivas o contrarias al buen gusto y a la moral.

Impresión (Whatchmen)

Watchmen es un cómic postmoderno.

Es un libro maletín, no solamente por su tamaño y su peso.

Es como una caja de colores que contiene en su interior otros colores, dibujos y formas… que a su vez están compuestos por colores, dibujos y formas.

Se suceden en la obra los iconos y viñetas narrativas que se alternan con fragmentos y variadas cadenas de símbolos:

Aforismos. Informes. Historias. Insertos. Relatos. Noticias. Artículos. Citas. Textos.

Con sus correspondientes contextos, transtextos, intertextos y pretextos.

Un caleidoscopio de relatos y metarrelatos cargados de referencias y metarreferencias.

Donde unas cosas remiten a otras y estas otras remiten a unas.

Watchmen es un juguete ilustrado.

O postilustrado.

También es algo más que todo eso.

Es decir, Watchmen es un libro poliédrico. Tiene diferentes lecturas.

En tanto que postmoderno, queda la duda sobre si es universal.

Lo comentaremos.

Vida en otro planeta

En 1979, un año después de que Will Eisner publicara Contrato con Dios, sacó a la luz Signal from Space, título inicial que fue cambiado por el ya definitivo Life on another planet, traducido aquí como Vida en otro planeta.

La cuestión de si Eisner fue o no el creador de la novela gráfica es un tema controvertido. Hay incluso alguna opinión que apunta la idea de que, sea o no sea original de Eisner la unión de esas dos palabras, la primera novela gráfica en sentido pleno del autor neoyorquino no habría sido Contrato con Dios, sino precisamente Vida en otro planeta. Discusiones son estas no del todo bizantinas, pero en todo caso sí que son específicas de los muy interesados en la historia del arte de la historieta, el noveno arte.

Bajo la apariencia de un relato de ficción científica, Eisner nos presenta en Vida en otro planeta un tablado en el que financieros, políticos, científicos, fanáticos, mafiosos, frustrados, espías y hasta un reconocible dictador africano entrecruzan sus vidas movidos por el afán de poder, la ambición, el deseo, la insatisfacción y, en algún caso, la buena voluntad.

El contexto histórico de este cómic es los finales de los ’70, cuando EEUU y la URSS se disputaban la hegemonía mundial pasando por la carrera espacial. Un terreno abonado para las fábulas sociopolíticas trufadas de espías.

No obstante, casi todo lo que aparece en el libro tiene plena actualidad. Por ejemplo, en una de las viñetas el presidente de una corporación económica multinacional dice:

«Harley, ¿tengo que recordarle que la corporación es un gobierno en sí misma?… Mediante nuestras sucursales influimos en la vida económica de 15 naciones… ¡Eso supone una gran responsabilidad para nosotros, y por eso estamos por encima de la política de cualquier país!»

De estar desfasado lo que dice ese personaje, únicamente lo sería en cuanto al número de países influenciados por la corporación en cuestión.

Vida en otro planeta engancha desde el comienzo. La narración entraña una complejidad de situaciones y de personajes que solo la habilidad de Eisner podía presentar con tal maestría y aparente simplicidad. Las innovaciones formales dan pie al repaso de las inclinaciones humanas. Una muestra más del talento de Will Eisner.

From Hell

La historia que narra Alan Moore en From Hell está escrita con un gran rigor documental. Hay un importante substrato de textos que apoyan lo que ahí se cuenta. Y de hecho, en el Apéndice I del libro Moore detalla con minuciosidad en qué documentos se basan muchas de las viñetas de la obra, señalando a la vez qué partes son deducidas por él o simplemente inventadas.

Más en concreto, la trama argumental de From Hell ilustra la hipótesis establecida por Stephen Knight en su libro de 1977: Jack The Ripper: The Final Solution. No voy a desvelar aquí cuál es esa hipótesis, pues ello equivaldría a revelar lo que le cuenta Alan Moore al lector. Diremos tan solo que en la trama del Destripador se ve involucrada la familia real inglesa con la reina Victoria a la cabeza.

No obstante, en el Apéndice II del libro Alan Moore se ríe un poco de las tantísimas hipótesis y versiones que sin parar se suceden acerca de quién fue realmente Jack el Destripador.

Es decir, el autor es consciente de los límites que hay entre las ficciones verdaderas y las verdaderas ficciones. Y así, escribe en la Introducción:

From Hell es la autopsia de un acontecimiento histórico, que utiliza la ficción a modo de bisturí. Todos los personajes que aparecen en la obra existieron realmente. Las motivaciones que les he atribuido y las palabras que he puesto en sus bocas están basadas en la medida de lo posible en la más rigurosa investigación histórica. También me he apoyado en mis intuiciones y conjeturas, las cuales, si no son acertadas, por lo menos sí son informadas.

De este modo, la pretensión de realidad o de ficción de From Hell ocupa un lugar secundario. La historia del Destripador es una mera excusa mediante la cual Alan Moore nos sumerge en las alcantarillas del Londres victoriano con todo su esplendor y miseria. Y de paso, desde ese infierno, nos lleva al otro infierno que subyace en nuestras mentes y en las mentes de los otros («el infierno es el Otro», escribió Sartre, aunque está también en nosotros mismos).

Los dibujos de Eddie Campbell dan buena cuenta del propósito de Moore. El contraste entre una cierta línea clara y las sombras de la negritud se suceden a lo largo de esta magnífica exposición que viene a ser Desde el Infierno.

Humor cristiano

Alberto González Vázquez es guionista y realizador. Sus cortometrajes de animación han obtenido más de treinta premios internacionales, y desde 2003 trabaja como guionista en programas de televisión como Muchachada Nui o El intermedio. En Humor cristiano reúne una selección de los textos, chistes e historietas que ha producido desde 2007, junto con aproximadamente dos tercios de material inédito.

Humor cristiano es una miscelánea de viñetas, fotomontajes y textos variados extraídos en parte del blog Querido Antonio, de Alberto González Vázquez.

Combina el humor blanco…

… y la mala leche…

Y siente especial predilección por Juan Echanove.

Desde el infierno

From hell

Mr Lusk

Sor

I send you half the

Kidne I took from one women

prasarved it for you tother piece

I fried and ate it was very nise. I

may send you the bloody knif that

took it out if you only wate a whil

longer.

signed Catch me when

you Can

Mishter Lusk (sic).

‘From hell’ son las dos primeras palabras de una carta enviada por correo en 1888 a George Lusk, presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel. Estaba firmada por Jack el Destripador.

From Hell es también el título de una serie de historietas realizadas entre 1993 y 1997 por Alan Moore como guionista y Eddie Campbell como dibujante. Desde 1999 en inglés y 2001 en castellano, la serie está disponible en un solo volumen a manera de novela gráfica.

Contando con los apéndices y las notas, el libro cuenta con más de seiscientas páginas. Se trata, pues, de un ambicioso producto de literatura secuencial.

Cabe decir que From Hell está considerada la obra cumbre hasta ahora de Alan Moore y que ha sido reconocida suficientemente, incluidos los premios Eisner. Si bien estas descripciones definidas del tipo: «la mejor obra de…» siempre están sujetas a revisión.

Londres victoriano

Hay lugares asociados a un tiempo determinado que tienen un gran rendimiento en el imaginario social. Uno de ellos es el Londres de la época victoriana.

Durante el largo reinado de Victoria de Inglaterra, entre 1837 y 1901, Londres fue la metrópoli de un imperio británico en expansión permanente.

Junto a la expansión colonial, fue un periodo que vivió la revolución industrial y un enorme auge del desarrollo urbanístico, cultural, económico, científico, artístico…

El Londres victoriano es el tumultuoso Londres de Dickens y de Oscar Wilde, de los prerrafaelistas, del Doctor Jekyll y Mr. Hyde, de la exposición universal, del Hombre Elefante, de Conan Doyle y Sherlock Holmes, de los descubrimientos científicos, del jardín zoológico, de Alicia y de Peter Pan, de los opiáceos y la prostitución.

Y es también el Londres de Jack the Ripper, Jack el Destripador.