La mujer rebelde. Novela gráfica y feminismo

Es un hecho que en el ámbito de las novelas gráficas es donde mejor se ubica el cómic en la modalidad de la no ficción. Biografías, memorias, autorrelatos, periodismo dibujado, narración de sucesos históricos y hasta aportes filosóficos y científicos (Logicomix, p. e.) encuentran en la novela gráfica un vehículo idóneo de expresión a través del lenguaje de la historieta.

Es como si este tipo de tebeo de no ficción actualizase un sentido del término “novela” que no siempre es tenido en cuenta. Se trata de un sentido que, en última instancia, remite al origen etimológico -italiano en este caso- de la palabra en cuestión: novella, cuyo significado se asocia a ‘noticia’ (nouvelles en francés, news en inglés) y que, como tal, es recogido en el DRAE para la segunda acepción de este término:

novela.

(Del it. novella, noticia, relato novelesco).

2. f. Hechos interesantes de la vida real que parecen ficción.

Con lo cual, se resalta el aspecto informativo de las novelas que, aportando noticias de la realidad, quedan encuadradas en la categoría de la no ficción.

Esta acepción de ‘novela’, junto a otros requisitos propios de la ejecución tebeística y literaria (el mismo DRAE entiende por ‘novelar’: “Referir un suceso con forma o apariencia de novela”, lo cual es otra historia), es lo que permite que obras tales como Los surcos del azar, El fotógrafo, Kiki de Montparnasse, Notas al pie de Gaza o la ya mencionada Logicomix, por citar algunas, sean consideradas ejemplos de novelas gráficas.

 

The Woman Rebel es el nombre de una revista-manifiesto de Margaret Sanger que apareció en 1914. Sin el artículo ‘The‘, es también el título de una novela gráfica de Peter Bagge, publicada en 2013 y dedicada a la vida de la misma Sanger.

Sobre la controvertida figura de Margaret Sanger hay suficiente información en la red, con las distorsiones inevitables. De igual modo, hay muy buenas reseñas sobre el cómic de Peter Bagge al respecto (por ejemplo, la de Gerardo Vilches en Entrecomics [aquí]). En este sentido, solo apuntaré la genialidad de Bagge en el tratamiento tebeístico de una vida como la de Sanger y la honestidad (compatibilizando seriedad y humor) con la que este dibujante y escritor acomete el biomic. Se me ocurre que tal vez este requisito (referido por Joe Sacco), el de ser honesto en la figuración, quede como una marca inseparable de las mejores novelas gráficas de temática no ficticia. Tampoco está nada mal, por cierto, la representación en color de la Era Progresista (1890-1930) llevada a cabo por Bagge a la hora de ambientar adecuadamente la biografía pública, política, de Margaret Sanger.

Sí que me interesa destacar otra cosa: la importancia que en el cómic como medio, y en concreto bajo el molde de novela gráfica, va cobrando el feminismo, la representación feminista (entendiendo ahora los vocablos ‘feminismo’ y ‘feminista’ en un sentido amplio, inclusivo). Me refiero a la visibilidad conseguida en este medio -el cómic- por las mujeres, no solo con respecto a la vindicación de sus posiciones (el sufragismo clásico, la liberación de la biología, la emancipación…), sino también en las versiones confesional y de proyección de sí mismas. Todo ello, claro está, llevado a cabo tanto por autoras como por autores (“El tebeo ya no es cosa de chicos”, titulé una entrada anterior).

Y así, novelas gráficas como Olympe de Gouges, Fun Home, Sally Heathcote. Sufragista, ¿Eres mi madre?, Persépolis, La niña de sus ojos, Diario de Nueva York, La muñequita de papá y, por supuesto, La mujer rebelde son algunos de los títulos que se encuadran en este nuevo maridaje entre el feminismo (en sentido amplio) y la novela gráfica. El formato inicial elegido para la difusión de estas obras, bien a manera de series -en álbum o no-, bien ya como relato acabado, no es óbice para su consideración final como novelas. Se trata en todo caso de literatura dibujada con cierta unidad formal y temática. E intrínsecamente con cierta unidad de sentido y cierta finalidad. En este respecto, yo creo que Lo indispensable de Unas lesbianas de cuidado es también una novela gráfica, pese a su publicación inicial como comic strips.

“La biología no es el destino”, escribía Simone de Beauvoir en El segundo sexo. Este lema es la clave de bóveda que sostiene el discurso de género. No es sencillo desentrañar al completo las implicaciones que conlleva la frase. Y menos aún es sencillo escapar a las contradicciones que amalgama una vida completa (qué sería de nosotros, acaso, sin ellas).

Margaret Sanger luchó contra la tiranía que la reproducción biológica impone a las mujeres. Pero hay sombras en cuanto a su coqueteo, si no más, en relación con la eugenesia, una práctica esta en virtud de la cual la biología sí es el destino de los considerados “no aptos”. Peter Bagge recoge en La mujer rebelde las vicisitudes de una mujer luchadora y contradictoria a la vez. Esto es precisamente lo que en buena medida contribuye a que esta obra de Bagge se nos represente como una magnífica novela. Y en muy buena otra medida, además, su aspecto artístico o formal contribuye a que La mujer rebelde se nos represente a la vez como una magnífica novela gráfica.

No creo que exagere.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s