Poesía gráfica, Cómic

Poesía y lenguaje

La poesía no precisa de versos, estrofas y poemas para brotar. Ni siquiera precisa del lenguaje verbal. El lenguaje de la mímica y de la danza, el lenguaje musical, el lenguaje cinematográfico, el lenguaje teatral, el lenguaje del cómic… todos ellos configuran manifestaciones poéticas. El lenguaje de la ciencia, si me apuran, también, no solo como resultado poético perceptible en ciertas descripciones naturalistas, sino incluso mediante combinaciones de fórmulas y palabras adecuadas, como ocurre en el siguiente ejemplo de Agustin Fernández Mallo (extraído de su libro Postpoesía):

“Haiku de la masa en reposo:

E² = m² c⁴ + p² c²,

si p = 0 (masa en reposo) →

E = m c².” 

(En lo que al lenguaje verbal se refiere, la dicotomía original no distingue entre poesía y prosa, sino más bien entre verso y prosa. La experiencia poética puede darse mediatizada por versos, pero también en ausencia de ellos, tal y como se comprueba en el caso de la prosa poética aunque también, por contraste, en el de la poesía prosaica.)

La poesía es una función del lenguaje. Un amanecer, el sonido de la lluvia tras los cristales, la experiencia del amor o de la desolación, el anhelo revolucionario y así no son poesía per se. Sí lo son, o pueden serlo, su atinada expresión, articulada y pautada a través de un lenguaje. Este viene a ser la materia prima. La forma se la imprime el artífice (compositor, dibujante, poeta) -el artista-, valiéndose de una técnica o arte (technears) específica, particular.

Ha de haber también, desde luego, acierto o hallazgo (duende). La poesía es un fenómeno que apela directamente a la sensibilidad del fruidor y a su entendimiento. En principio, lo que hay son experiencias poéticas. La poesía en sí es una abstracción resultante de esas experiencias.

Poesía y  y cómic

El del cómic es un lenguaje que traba imágenes presentes con textos a veces ausentes, sin necesidad de confundir lo que es el guion de una historieta con las palabras escritas en las filacterias y en las didascalias que aparecen si acaso en ella.

Aunque el soporte de un guion suele ser un escrito, literario o no, su plasmación en dibujos puede prescindir de las palabras. El arte secuencial del tebeo es específico. Resulta de la unión dialéctica entre imágenes y textos, visibles estos últimos o invisibles.

Y en tanto que constituida mediante ese lenguaje específico, cualquier historieta es susceptible de suscitar experiencias poéticas en el lector-contemplador, bien a través de una obra completa, bien de una parte de la misma. Valgan como ejemplos Otoño, de Jon McNaught, para el primer caso y algunas secuencias de Seth para el segundo, ante la inmensidad que supondría presentar aquí una relación exhaustiva.

Tiempo que dura esta claridad es un conjunto de historietas dibujadas por Federico del Barrio con guiones escritos en su mayoría por Elisa Gálvez. Es una buena muestra de la comunión entre poesía y cómic, emergida al concebir vinculaciones posibles entre historieta y literatura en los setenta pasados.

Por otra parte, los cómics caracterizados por la autoexpresión resultan bien cercanos a las poéticas del yo, vigentes sobre todo a partir del Romanticismo.

Poesía gráfica

La literatura como tal es una fuente de guiones según diferentes vías. Una de ellas es la de las adaptaciones en todo o en parte, más o menos fieles, más o menos libres, de obras literarias. (Ocurre como en el cine: hay guiones originales y guiones adaptados de otras fuentes, normalmente literarias.) En el caso del cómic los ejemplos se suceden. Battaglia, Pratt, Auladell, Breccia, De Luca… Son unos cuantos nombres de autores que demuestran la especificidad del lenguaje de cómic y su valía indiscutible con sus adaptaciones de textos literarios. Lanza en astillero es también una buena muestra, colectiva en este caso, de traslación del lenguaje literario al comicográfico. El libro contiene veinte historietas que traducen a cómic sendos fragmentos de Don Quijote.

Hay ocasiones en que dibujantes de cómic realizan historietas basadas en poemas formalmente escritos en lenguaje literario. Es el caso de Laura Pérez Vernetti y sus adaptaciones de Pessoa, Maiakovski, Rilke, Ferran Fernández y otros. En 2017 publicó Viñetas de Plata, cuyo subtítulo es “Poesía gráfica de Luis Alberto de Cuenca”.

Laura Pérez Vernetti ha obtenido el Gran Premio del 36 Salón del Cómic (Barcelona, 2018) como reconocimiento a su dilatada carrera, marcada por el riesgo del descubrimiento y la innovación en materia gráfica. Laura es una perseguidora de hallazgos artísticos, muy digna de tener en cuenta.

Ahora me refiero a la expresión “poesía gráfica”, que acompaña a Viñetas de Plata, así como al término Poémic (2015), título del libro que Laura Pérez dedicó a trasvasar al lenguaje de la historieta 52 poemas breves de Ferran Fernández. En el prólogo de Poémic (o en este artículo [aquí]), Jesús Jiménez presenta esta gráfica de Laura como la irrupción de un nuevo género que mezcla la poesía y el cómic.

Es motivo de conversación. Por mi parte, entiendo que la expresión “poesía gráfica” no es un trasunto de la otra expresión “novela gráfica” (ni tampoco del “ensayo gráfico” que cultiva Frédéric Pajak). La novela gráfica alude a un tipo de formato, por así decir, muy amplio. Alberga escrituras dibujadas de muy variada índole, más o menos cerradas y estructuradas conforme a una intención preferentemente narrativa, o al menos expositiva. En el seno de una novela gráfica caben los poemas gráficos que dibuja Laura Pérez Vernetti. No así al contrario. De hecho, uno de los álbumes de Laura en esta línea se titula Ocho poemas: Novela gráfica. La novela es omniabarcante.

La novela gráfica no es un género. La poesía gráfica, quizás, sí. Aunque no lo tengo muy claro. ¿A los géneros bélico, periodístico, épico, histórico, romántico, western, policíaco –noire, detectives-, misterio, space opera, horror, superheroico, sf… añadimos el género poético? Yo entiendo que la novela gráfica, vinculada a la más estricta modernidad, supera esos géneros, en el sentido en que los puede abarcar a todos. Laura Pérez Vernetti representa la gráfica de la modernidad. Sus historias pueden ser contempladas como fragmentos de una infinita novela moderna.

Mayor equivalencia encuentro entre la ‘poesía gráfica’ y una ‘tragedia gráfica’ aplicada a los tebeos Hamlet y Romeo y Julieta,  de Gianni De Luca. Pero en todo caso la poesía, si se da, no depende de los géneros.

–¿Poesía gráfica?

–Cómic.

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